Language of document : ECLI:EU:T:2017:918

SENTENCIA DEL TRIBUNAL GENERAL (Sala Sexta)

de 14 de diciembre de 2017 (*)

«Marca de la Unión Europea — Procedimiento de oposición — Solicitud de marca figurativa de la Unión QUESO Y TORTA DE LA SERENA — Protección de la denominación de origen “Torta del Casar” — Motivo de denegación relativo — Artículo 2, apartado 2, artículo 3, apartado 1, y artículo 13, apartado 1, del Reglamento (CE) n.º 510/2006 — Artículo 8, apartado 4, del Reglamento (CE) n.º 207/2009 [actualmente artículo 8, apartado 4, del Reglamento (UE) 2017/1001]»

En el asunto T‑828/16,

Consejo Regulador de la Denominación de Origen «Torta del Casar», con domicilio en Casar de Cáceres (Cáceres), representado por los Sres. A. Pomares Caballero y M.A. Pomares Caballero, abogados,

parte recurrente,

contra

Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), representada por el Sr. J.F. Crespo Carrillo, en calidad de agente,

parte recurrida,

en el que la otra parte en el procedimiento ante la Sala de Recurso de la EUIPO fue:

Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida «Queso de La Serena»,con domicilio en Castuera (Badajoz),

que tiene por objeto un recurso interpuesto contra la resolución de la Cuarta Sala de Recurso de la EUIPO de 26 de septiembre de 2016 (asunto R 2573/2014‑4), relativa a un procedimiento de oposición entre el Consejo Regulador de la Denominación de Origen «Torta del Casar» y el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida «Queso de La Serena»,

EL TRIBUNAL GENERAL (Sala Sexta),

integrado por el Sr. G. Berardis, Presidente, y los Sres. D. Spielmann y Z. Csehi (Ponente), Jueces;

Secretario: Sr. E. Coulon;

habiendo considerado el recurso presentado en la Secretaría del Tribunal General el 25 de noviembre de 2016;

habiendo considerado el escrito de contestación presentado en la Secretaría del Tribunal General el 7 de febrero de 2017;

no habiendo solicitado las partes el señalamiento de una vista dentro del plazo de tres semanas a partir de la notificación de la conclusión de la fase escrita y habiéndose decidido, con arreglo al artículo 106, apartado 3, del Reglamento de Procedimiento del Tribunal General, resolver el recurso sin fase oral;

dicta la siguiente

Sentencia

 Antecedentes del litigio

1        El 12 de diciembre de 2011, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida «Queso de La Serena» presentó una solicitud de registro de marca de la Unión en la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), con arreglo al Reglamento (CE) n.º 207/2009 del Consejo, de 26 de febrero de 2009, sobre la marca de la Unión Europea (DO 2009, L 78, p. 1), en su versión modificada [reemplazado por el Reglamento (UE) 2017/1001 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 14 de junio de 2017, sobre la marca de la Unión Europea (DO 2017, L 154, p. 1)].

2        La marca cuyo registro se solicitó es el signo figurativo siguiente:

Image not found

3        Los productos y servicios para los que se solicitó el registro pertenecen a las clases 29, 35 y 39 del Arreglo de Niza relativo a la Clasificación Internacional de Productos y Servicios para el Registro de las Marcas, de 15 de junio de 1957, en su versión revisada y modificada, y responden, para cada una de estas clases, a la descripción siguiente:

–        Clase 29: «Quesos procedentes de la comarca de La Serena».

–        Clase 35: «Servicios de importación y exportación de quesos procedentes de la comarca de La Serena; servicios de venta en comercios y a través de internet de quesos procedentes de la comarca de La Serena».

–        Clase 39: «Transporte, almacenaje y embalaje de quesos procedentes de la comarca de La Serena; servicio de distribución de quesos procedentes de la comarca de La Serena».

4        La solicitud de marca de la Unión se publicó en el Boletín de Marcas Comunitarias n.º 2012/022 de 1 de febrero de 2012.

5        El 8 de marzo de 2012, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen «Torta del Casar» formuló oposición, al amparo del artículo 41 del Reglamento n.º 207/2009 (actualmente artículo 46 del Reglamento 2017/1001), contra el registro de la marca solicitada para los productos y servicios enumerados en el anterior apartado 3.

6        La oposición se basó, en particular, en los siguientes derechos anteriores:

–        La marca figurativa de la Unión reproducida a continuación, registrada el 10 de noviembre de 2006 con el número 4544813 y que designa los productos comprendidos en la clase 29 que responden a la siguiente descripción: «quesos de la denominación de origen “Torta del Casar”»:

Image not found

–        La marca española reproducida a continuación, registrada el 22 de octubre de 2001 con el número 2394193 para quesos:

Image not found

–        La denominación de origen protegida (DOP) «Torta del Casar», registrada para quesos.

7        En lo que atañe a la parte de la oposición basada en la DOP «Torta del Casar», los motivos invocados eran aquellos recogidos en el artículo 8, apartado 4, del Reglamento n.º 207/2009 (actualmente artículo 8, apartado 4, del Reglamento 2017/1001), puesto en relación con los artículos 13, apartado 1, y 14, apartado 1, del Reglamento (CE) n.º 510/2006 del Consejo, de 20 de marzo de 2006, sobre la protección de las indicaciones geográficas y de las denominaciones de origen de los productos agrícolas y alimenticios (DO 2006, L 93, p. 12), mientras que el motivo invocado en apoyo de la oposición basada en la marca de la Unión y la marca española reproducidas en el anterior apartado 6 era el mencionado en el artículo 8, apartado 1, letra b), del Reglamento n.º 207/2009 [actualmente artículo 8, apartado 1, letra b), del Reglamento 2017/1001].

8        El 4 de agosto de 2014, la División de Oposición desestimó la oposición en su totalidad.

9        El 2 de octubre de 2014, el recurrente interpuso recurso ante la EUIPO contra la resolución de la División de Oposición con arreglo a los artículos 58 a 64 del Reglamento n.º 207/2009 (actualmente artículos 66 a 71 del Reglamento 2017/1001).

10      Mediante resolución de 26 de septiembre de 2016 (en lo sucesivo, «resolución impugnada»), la Segunda Sala de Recurso de la EUIPO desestimó el recurso. En particular, aprobó la resolución de la División de Oposición estimando que los servicios de las clases 35 y 39 no son similares a los productos de las marcas invocadas en apoyo de la oposición. En lo que atañe a los productos idénticos pertenecientes a la clase 29, la Sala de Recurso declaró que las marcas en conflicto no son similares desde el punto de vista visual. Según la Sala de Recurso, si bien todos los signos en conflicto incluyen el término «torta», éste tiene una posición e importancia claramente diferentes en cada uno de los signos. Además, la Sala de Recurso declaró que los signos en conflicto presentan un grado de similitud fonética muy escaso y que tampoco son similares desde el punto de vista conceptual. En consecuencia, la Sala de Recurso concluyó que procedía excluir la existencia de riesgo de confusión para los productos de que se trata pertenecientes a la clase 29.

11      En lo que concierne a la DOP «Torta del Casar», la Sala de Recurso destacó que ésta se compone del término «torta», que describe la forma del producto para el que se ha registrado esta expresión (con forma redondeada y aplastada), y de la indicación geográfica «del Casar», que identifica la localidad o área donde se producen los quesos identificados con esta DOP, a saber, los quesos de «Casar de Cáceres». Según la Sala de Recurso, la protección conferida por la DOP se refiere a la expresión en su conjunto, y no a cada uno de los términos considerados de forma individual. Puesto que el recurrente no aportó ninguna prueba a este respecto, la Sala de Recurso excluyó que el término «torta» pudiera constituir una denominación tradicional en el sentido del artículo 2, apartado 2, del Reglamento n.º 510/2006, lo que, a su parecer, era de todos modos irrelevante, puesto que la protección de la DOP era para «Torta del Casar» y la oposición no se había basado en la existencia de una denominación tradicional. Además, según la Sala de Recurso, el término «torta» no se ha convertido en genérico ni es el nombre usual para designar un queso, sino que designa meramente la forma del queso, sin que este hecho esté vinculado con la producción de dicho alimento en una zona determinada. Según la Sala de Recurso, debe descartarse igualmente la existencia de un riesgo de «evocación» en el sentido del artículo 13, apartado 1, del Reglamento n.º 510/2006. En efecto, según la Sala de Recurso, difícilmente el elemento geográfico relevante «del Casar» será evocado en la mente del consumidor cuando éste perciba en la marca solicitada la expresión geográficamente relevante «de La Serena». En consecuencia, la Sala de Recurso consideró que no procedía aplicar el artículo 8, apartado 4, del Reglamento n.º 207/2009 en la medida en que no concurrían los requisitos establecidos para que pudiera prohibirse el uso de una marca posterior a la marca solicitada.

 Pretensiones de las partes

12      El recurrente solicita esencialmente al Tribunal que:

–        Anule la resolución impugnada.

–        Modifique la resolución impugnada apreciando que concurren en el presente caso los requisitos de aplicación del motivo relativo de denegación de registro del artículo 8, apartado 4, del Reglamento n.º 207/2009 en conexión con el artículo 13, apartado 1, del Reglamento n.º 510/2006.

–        Condene a la EUIPO a cargar con sus costas y con las de la parte recurrente, incluidas las costas correspondientes al procedimiento ante la Sala de Recurso.

13      La EUIPO solicita al Tribunal que:

–        Anule la resolución impugnada.

–        Desestime la petición de reforma de la resolución impugnada.

–        Ordene que cada parte soporte sus propias costas.

 Fundamentos de Derecho

14      En apoyo de su recurso, el recurrente invoca cuatro motivos basados, esencialmente, el primero, en la infracción del artículo 2, apartado 2, del artículo 3, apartado 1, y del artículo 13, apartado 1, del Reglamento n.º 510/2006, puestos en relación con el artículo 8, apartado 4, del Reglamento n.º 207/2009; el segundo, en la infracción del artículo 13, apartado 1, del Reglamento n.º 510/2006, puesto en relación con el artículo 8, apartado 4, del Reglamento n.º 207/2009; el tercero, en la infracción del artículo 75 del Reglamento n.º 207/2009 (actualmente artículo 94 del Reglamento 2017/1001) y, el cuarto, en la violación de los principios de seguridad jurídica y de buena administración.

 Sobre las pretensiones de anulación

 Sobre el primer motivo de recurso, basado en la infracción del artículo 2, apartado 2, del artículo 3, apartado 1, y del artículo 13, apartado 1, del Reglamento n.º 510/2006, puestos en relación con el artículo 8, apartado 4, del Reglamento n.º 207/2009

15      En el primer motivo de recurso, el recurrente aduce esencialmente que, sin tan siquiera analizar las pruebas pertinentes sometidas a su apreciación, la Sala de Recurso infringió el artículo 2, apartado 2, y el artículo 3, apartado 1, del Reglamento n.º 510/2006 al negarse a reconocer que el término «torta» constituye una denominación tradicional no geográfica, por lo que, a su parecer, la resolución impugnada adolece de una ilegalidad y debe ser anulada. Sostiene igualmente que una correcta aplicación del Derecho de la Unión habría llevado a la Sala de Recurso a apreciar el carácter de denominación tradicional de dicho término y, en consecuencia, a considerar que la marca solicitada supone una «utilización comercial, directa o indirecta, de una denominación registrada para productos no amparados por el registro», supuesto prohibido por el artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letra a), del Reglamento n.º 510/2006, puesto que incorpora el término protegido «torta», o a considerarla incursa en cualquiera otra de las situaciones tipificadas en el artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letra b), del Reglamento n.º 510/2006, como la evocación, y, en definitiva, a denegar el registro de la marca solicitada en aplicación del artículo 8, apartado 4, del Reglamento n.º 207/2009 para todos los productos y servicios de que se trata.

16      La EUIPO cuestiona la resolución impugnada y apoya las alegaciones del recurrente, remitiéndose a la sabiduría del Tribunal en lo que concierne a la apreciación de la existencia o no de un error de Derecho en la resolución impugnada.

17      En primer lugar, procede recordar que el artículo 8, apartado 4, del Reglamento n.º 207/2009 establece lo siguiente:

«Mediando oposición del titular de una marca no registrada o de otro signo utilizado en el tráfico económico de alcance no únicamente local, se denegará el registro de la marca solicitada si, y en la medida en que, con arreglo a la legislación [de la Unión] o al Derecho del Estado miembro que regule dicho signo:

a)      se hubieren adquirido derechos a utilizar dicho signo con anterioridad a la fecha de presentación de la solicitud de la marca [de la Unión], o, en su caso, con anterioridad a la fecha de la prioridad invocada en apoyo de la solicitud de la marca [de la Unión];

b)      dicho signo confiriere a su titular el derecho a prohibir la utilización de una marca posterior.»

18      En virtud del artículo 8, apartado 4, del Reglamento n.º 207/2009, puesto en relación con el artículo 41, apartado 1, letra c), del mismo Reglamento [actualmente artículo 46, apartado 1, letra c), del Reglamento 2017/1001], la existencia de un signo distinto de una marca permite oponerse al registro de una marca de la Unión cuando dicho signo cumpla cuatro requisitos acumulativos: debe ser utilizado en el tráfico económico; debe tener un alcance que no sea únicamente local; el derecho al signo debe haberse adquirido conforme al Derecho del Estado miembro en el que se utilizaba con anterioridad a la fecha de presentación de la solicitud de marca de la Unión o, en su caso, antes de la fecha de prioridad reivindicada en apoyo de la solicitud de marca de la Unión; por último, el signo debe conferir a su titular el derecho a prohibir la utilización de una marca posterior. Estos cuatro requisitos limitan el número de signos distintos de las marcas que pueden invocarse contra el registro de una marca de la Unión en el conjunto del territorio de la Unión, conforme al artículo 1, apartado 2, del Reglamento n.º 207/2009 (actualmente artículo 1, apartado 2, del Reglamento 2017/1001) [sentencias de 24 de marzo de 2009, Moreira da Fonseca/OAMI — General Óptica (GENERAL OPTICA), T‑318/06 a T‑321/06, EU:T:2009:77, apartado 32, y de 14 de septiembre de 2011, Olive Line International/OAMI — Knopf (O-live), T‑485/07, no publicada, EU:T:2011:467, apartado 49].

19      Resulta de la frase «si, y en la medida en que, con arreglo [...] al derecho del Estado miembro que regule dicho signo» que los otros dos requisitos, que enumera a continuación el artículo 8, apartado 4, letras a) y b), del Reglamento n.º 207/2009 [actualmente artículo 8, apartado 4, letras a) y b), del Reglamento 2017/1001], son condiciones impuestas por el propio Reglamento que, a diferencia de las precedentes, se aprecian siguiendo los criterios establecidos por el Derecho que rige el signo invocado. Esta remisión al Derecho que rige el signo invocado resulta justificada por cuanto el Reglamento n.º 207/2009 reconoce la posibilidad de invocar contra una marca de la Unión signos ajenos al sistema de marcas de la Unión. Por tanto, sólo el Derecho que rige el signo invocado permite establecer si éste es anterior a la marca de la Unión y si puede justificar que se prohíba la utilización de una marca posterior [sentencias de 24 de marzo de 2009, GENERAL OPTICA, T‑318/06 a T‑321/06, EU:T:2009:77, apartado 34, y de 7 de mayo de 2013, macros consult/OAMI — MIP Metro (makro), T‑579/10, EU:T:2013:232, apartado 56].

20      En el caso de autos, ha quedado acreditado que el derecho anterior invocado en apoyo de la oposición es la DOP «Torta del Casar», que se rige por el Reglamento n.º 510/2006. Consta igualmente que dicha DOP, cuya solicitud de registro fue presentada el 26 de octubre de 2001, goza de prioridad sobre la marca solicitada, cuyo registro se solicitó el 2 de diciembre de 2011.

21      Incumbía pues a la Sala de Recurso tomar en consideración el Reglamento n.º 510/2006 para determinar si éste confería al titular de la DOP el derecho a prohibir la utilización de la marca posterior y apreciar, en consecuencia, basándose en dicho Reglamento, si el recurrente podía oponerse a la marca solicitada [véase, en este sentido, la sentencia de 18 de septiembre de 2015, Federación Nacional de Cafeteros de Colombia/OAMI — Accelerate (COLOMBIANO COFFEE HOUSE), T‑359/14, no publicada, EU:T:2015:651, apartado 26].

22      En particular, la protección de una DOP frente a una marca posterior resulta del artículo 13 del Reglamento n.º 510/2006. Este último, titulado «Protección», establece, en su apartado 1, párrafo primero, lo siguiente:

«Las denominaciones registradas estarán protegidas contra:

a)      toda utilización comercial, directa o indirecta, de una denominación registrada para productos no amparados por el registro, en la medida en que sean comparables a los productos registrados bajo dicha denominación o en la medida en que al usar la denominación se aprovechen de la reputación de la denominación protegida;

b)      toda usurpación, imitación o evocación, aunque se indique el origen verdadero del producto y aunque la denominación protegida esté traducida o vaya acompañada de una expresión como “género”, “tipo”, “método”, “estilo”, “imitación” o una expresión similar;

c)      cualquier otro tipo de indicación falsa o falaz en cuanto a la procedencia, el origen, la naturaleza o las características esenciales de los productos, en el envase o en el embalaje, en la publicidad o en los documentos relativos a los productos de que se trate, así como la utilización de envases que por sus características puedan crear una impresión errónea acerca de su origen;

d)      cualquier otra práctica que pueda inducir a error al consumidor sobre el auténtico origen del producto.»

23      En segundo lugar, procede señalar que, para sustentar las alegaciones que formula en apoyo del primer motivo, el recurrente se remite a la sentencia de 12 de septiembre de 2007, Consorzio per la tutela del formaggio Grana Padano/OAMI — Biraghi (GRANA BIRAGHI) (T‑291/03, EU:T:2007:255), que versa sobre la interpretación del Reglamento (CEE) n.º 2081/92 del Consejo, de 14 de julio de 1992, relativo a la protección de las indicaciones geográficas y de las denominaciones de origen de los productos agrícolas y alimenticios (DO 1992, L 208, p. 1), derogado y sustituido por el Reglamento n.º 510/2006, cuyas disposiciones pertinentes a efectos del presente asunto coinciden con las del Reglamento n.º 2081/92.

24      En dicha sentencia, el Tribunal recordó que el artículo 142 del Reglamento (CE) n.º 40/94 del Consejo, de 20 de diciembre de 1993, sobre la marca comunitaria (DO 1994, L 11, p. 1) (actualmente artículo 164 del Reglamento n.º 207/2009) establecía que dicho Reglamento no afectaba a las disposiciones del Reglamento n.º 2081/92, en particular a su artículo 14. De esto se desprende que la EUIPO está obligada a aplicar el Reglamento n.º 207/2009 de manera que no afecte a la protección concedida a las DOP por el Reglamento n.º 2081/92. En consecuencia, la EUIPO debe denegar el registro de cualquier marca que se encuentre en uno de los supuestos descritos en el artículo 13 del Reglamento n.º 2081/92 y, si la marca ya está registrada, declarar su nulidad (sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartados 53 y 55).

25      El artículo 13, apartado 1, párrafo segundo, del Reglamento n.º 2081/92 dispone que, «cuando una denominación registrada contenga ella misma el nombre de un producto agrícola o alimenticio considerado como genérico, la utilización de dicho nombre genérico para los productos agrícolas o alimenticios correspondientes no debe considerarse como contraria a las letras a) o b) del párrafo primero». De esto se desprende que cuando la DOP está compuesta de varios elementos, uno de los cuales es la indicación genérica de un producto agrícola o alimenticio, la utilización de dicho nombre genérico en una marca registrada debe considerarse conforme con el artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letras a) o b), del Reglamento n.º 2081/92 y, por tanto, la solicitud de anulación basada en la existencia de la DOP debe ser desestimada (sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartado 58).

26      El Tribunal recordó igualmente que de la sentencia de 9 de junio de 1998, Chiciak y Fol (C‑129/97 y C‑130/97, EU:C:1998:274), se desprende que, en el sistema de registro de la Unión establecido por el Reglamento n.º 2081/92, las cuestiones relativas a la protección que debe concederse a los diferentes componentes de una denominación y, en particular, la de determinar si se trata de un nombre genérico o de un componente protegido frente a las prácticas descritas en el artículo 13 de dicho Reglamento son objeto de una apreciación llevada a cabo sobre la base de un análisis detallado del contexto fáctico de que se trate (véase la sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartado 59 y jurisprudencia citada).

27      La Sala de Recurso es competente para llevar a cabo este tipo de análisis y, en su caso, para denegar la protección de la parte genérica de una DOP. En efecto, cuando no se trata de declarar la nulidad de una DOP como tal, el hecho de que el artículo 13, apartado 1, párrafo segundo, del Reglamento n.º 2081/92 excluya la protección de las denominaciones genéricas contenidas en una DOP autoriza a la Sala de Recurso a comprobar si el término en cuestión constituye efectivamente la denominación genérica de un producto agrícola o alimenticio (sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartado 60).

28      Dicho análisis requiere la comprobación de ciertos requisitos, lo que exige, en buena medida, unos sólidos conocimientos tanto de hechos específicos del Estado miembro interesado como de la situación existente en los demás Estados miembros (véase la sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartado 61 y jurisprudencia citada).

29      En estas circunstancias, la Sala de Recurso está obligada a efectuar un examen detallado de todos los factores que pueden determinar dicho carácter genérico (sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartado 62).

30      El artículo 3 del Reglamento n.º 2081/92, después de indicar que las denominaciones que han pasado a ser genéricas no podrán registrarse, dispone que, para establecer si un nombre ha pasado a ser genérico, se deberán tener en cuenta todos los factores y, en especial, la situación existente en el Estado miembro del que proceda el nombre y en las zonas de consumo, la situación en otros Estados miembros y las legislaciones nacionales o de la Unión pertinentes (sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartado 63).

31      Deben utilizarse estos mismos criterios a la hora de aplicar el artículo 13, apartado 1, párrafo segundo, del Reglamento n.º 2081/92. En efecto, la definición del concepto de «denominación que ha pasado a ser genérica» formulada por el artículo 3, apartado 1, párrafo segundo, de dicho Reglamento es también aplicable a las denominaciones que han sido siempre genéricas (véase la sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartado 64 y jurisprudencia citada).

32      De este modo, los indicios de carácter jurídico, económico, técnico, histórico, cultural y social que permiten realizar el necesario análisis detallado son, en particular, los siguientes: las legislaciones nacionales y de la Unión pertinentes, incluida su evolución histórica; la percepción que tiene el consumidor medio de la denominación supuestamente genérica, [...] el hecho de que un producto haya sido comercializado legalmente con la denominación controvertida en determinados Estados miembros; el hecho de que un producto haya sido fabricado legalmente con la denominación controvertida en el país de origen de dicha denominación sin respetar los métodos tradicionales de producción; el hecho de que dichas operaciones hayan perdurado en el tiempo; la cantidad de productos con la denominación controvertida fabricados siguiendo métodos distintos de los tradicionales en relación con la cantidad de productos que se fabrican siguiendo dichos métodos; la cuota de mercado de los productos con la denominación controvertida fabricados siguiendo métodos distintos de los tradicionales en comparación con la cuota de mercado de los productos fabricados siguiendo dichos métodos; el hecho de que los productos fabricados siguiendo métodos distintos de los tradicionales se presenten de modo que remitan a los lugares de producción de los productos fabricados según dichos métodos; la protección que conceden acuerdos internacionales a la denominación controvertida y el número de Estados miembros que, en su caso, invocan el supuesto carácter genérico de la misma (véase la sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartado 65 y jurisprudencia citada).

33      Por otro lado, en su sentencia de 16 de marzo de 1999, Dinamarca y otros/Comisión (C‑289/96, C‑293/96 y C‑299/96, EU:C:1999:141, apartados 85 a 87), el Tribunal de Justicia no excluyó la posibilidad de tomar en consideración, en el examen del carácter genérico de una denominación, una encuesta encargada para conocer la percepción que tienen los consumidores de la denominación en cuestión o un dictamen del Comité creado por la Decisión 93/53/CEE de la Comisión, de 21 de diciembre de 1992, relativa a la creación de un Comité científico de denominaciones de origen, indicaciones geográficas y certificados de características específicas (DO 1993, L 13, p. 16), sustituido posteriormente por el grupo científico de expertos para las denominaciones de origen, las indicaciones geográficas y las especialidades tradicionales garantizadas creado por la Decisión 2007/71/CE de la Comisión, de 20 de diciembre de 2006 (DO 2007, L 32, p. 177). Dicho Comité, compuesto por profesionales altamente cualificados en el ámbito jurídico y en el sector agrícola, tiene por misión examinar, en particular, el carácter genérico de las denominaciones (véase, en este sentido, la sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartado 66).

34      Finalmente, es posible tomar en consideración otros elementos, especialmente la definición de una denominación como genérica en el Codex Alimentarius (véase la sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartado 67 y jurisprudencia citada).

35      Por otra parte, el Tribunal ha considerado que limitarse a declarar que el término que compone la DOP no designa una zona geográfica como tal no basta para excluir la protección conferida por el Reglamento n.º 2081/92, dado que con arreglo al artículo 2, apartado 2, de dicho Reglamento, una DOP puede también estar compuesta por una denominación tradicional no geográfica que designe un producto alimenticio originario de una región o de un lugar determinado que presente factores naturales homogéneos que la delimitan respecto de las zonas limítrofes (véase, en este sentido, la sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartado 81).

36      Es la jurisprudencia recordada en los apartados 23 a 35 anteriores la que ha de guiar el examen de la cuestión de si, como sostiene el recurrente, la Sala de Recurso infringió en el caso de autos el artículo 2, apartado 2, el artículo 3, apartado 1, y el artículo 13, apartado 1, del Reglamento n.º 510/2006 al desestimar la oposición, denegando a la DOP «Torta del Casar» la protección que el artículo 13, apartado 1, de dicho Reglamento confiere a las DOP, sin tan siquiera analizar las pruebas que se habían sometido a su apreciación.

37      En primer lugar, procede señalar que, en el apartado 53 de la resolución impugnada, la Sala de Recurso consideró que la DOP «Torta del Casar» es una denominación de origen protegida en su conjunto y sobre la base del carácter geográfico de la expresión «del Casar». Según la Sala de Recurso, la protección conferida por dicha DOP no recae sobre cada uno de los términos que la componen considerados por separado ni, en particular, sobre el término «torta», pues dicho término nunca ha sido registrado como DOP y se limita a designar la forma redondeada y aplastada del producto para el que se ha registrado la DOP controvertida, a saber, los quesos de Casar de Cáceres. Además, en el apartado 59 de la resolución impugnada, la Sala de Recurso declaró, por una parte, que no es necesario apreciar si el término «torta» ha pasado a ser un nombre genérico, debido a que «no identifica geográficamente ningún lugar» y, por otra parte, que la forma u otras características visuales de los productos no están protegidas por las DOP y no se encuentran entre las funciones esenciales de éstas como objeto de derecho de propiedad industrial en el sentido al que se refiere el artículo 8, apartado 4, del Reglamento n.º 207/2009.

38      En consecuencia, la Sala de Recurso concluyó, en los apartados 55 y 57 de la resolución impugnada, que quedaba excluida la existencia en la marca solicitada de una evocación de la DOP «Torta del Casar», en el sentido del artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letra b), del Reglamento n.º 510/2006, puesto que tal evocación venía determinada por el elemento geográficamente relevante, a saber, la expresión «del Casar», y no por «torta». En particular, señaló que difícilmente el elemento geográficamente relevante «del Casar» sería evocado en la mente del consumidor cuando éste percibiera en la marca solicitada la expresión geográficamente relevante, a saber, «de La Serena». En consecuencia, la Sala de Recurso desestimó la oposición, considerando que no concurrían los requisitos establecidos en el artículo 8, apartado 4, del Reglamento n.º 207/2009.

39      En segundo lugar, procede subrayar que, en el apartado 54 de la resolución impugnada, al desestimar las alegaciones formuladas por el recurrente según las cuales el término «torta» constituía una denominación tradicional en el sentido del artículo 2, apartado 2, del Reglamento n.º 510/2006, la Sala de Recurso señaló, por un lado, que el recurrente no había aportado ninguna prueba que sustentase tales alegaciones y, por otro lado, que en todo caso tales alegaciones carecían de pertinencia, ya que lo que la DOP de que se trata protegía era la denominación «Torta del Casar» en su conjunto y la oposición no se basaba en la existencia de una denominación tradicional. Del apartado 55 de la resolución impugnada se sigue que, según la Sala de Recurso, el término «torta», utilizado para quesos, será vinculado por el público español con la descripción de la forma del producto y no con el lugar de producción de éste o con unos factores naturales o humanos particulares utilizados en su elaboración.

40      De lo antes expuesto resulta que, como afirma el recurrente, la Sala de Recurso basó la resolución impugnada esencialmente en el hecho de que el término «torta» no gozaba de la protección conferida por el Reglamento n.º 510/2006 y, en particular, por su artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letra b), debido a que no designaba una zona geográfica como tal, sino la mera forma del queso, sin haber analizado detalladamente si el término «torta» constituía una denominación tradicional en el sentido del artículo 2, apartado 2, del Reglamento n.º 510/2006.

41      A este respecto, basta con señalar que, tal y como se ha recordado en el anterior apartado 35, el Tribunal ya juzgó que limitarse a declarar que el término que compone una DOP no designa una zona geográfica como tal no basta para excluir la protección conferida por el Reglamento n.º 510/2006 (véase, en este sentido, la sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartado 81).

42      De cuanto antecede se desprende igualmente que, en primer término, al limitarse a afirmar, por un lado, que la demandante no había aportado prueba alguna que respaldase la alegación de que el término «torta» constituye una denominación tradicional y, por otro lado, que el público español asociaría dicho término, utilizado para quesos, a la descripción de la forma del producto y no al lugar de producción de éste, la Sala de Recurso no procedió a examinar, in concreto y basándose en un análisis detallado del contexto fáctico del litigio, si el término «torta» constituía o no una denominación tradicional en el sentido del artículo 2, apartado 2, del Reglamento n.º 510/2006.

43      En segundo término, la Sala de Recurso no tomó en consideración ninguno de los datos que, según la jurisprudencia recordada en los anteriores apartados 32 a 34, permiten efectuar el necesario análisis del posible carácter genérico o protegido de una denominación o de uno de los elementos que la componen, ni recurrió a ninguna encuesta de opinión entre los consumidores ni al dictamen de expertos cualificados en la materia, ni solicitó información a los Estados miembros ni a la Comisión, pese a que habría tenido la posibilidad de hacerlo con arreglo al artículo 76, apartado 1, primera parte de la frase, del Reglamento n.º 207/2009 (actualmente artículo 95, apartado 1, primera parte de la frase, del Reglamento 2017/1001) y al artículo 78 del mismo Reglamento (actualmente artículo 97 del Reglamento 2017/1001) (véase, en este sentido, la sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI, T‑291/03, EU:T:2007:255, apartado 69).

44      En tercer término, la Sala de Recurso hizo igualmente caso omiso de las pruebas que el recurrente había sometido a su apreciación. En efecto, en contra de lo que la Sala de Recurso afirmó en el apartado 54 de la resolución impugnada, el recurrente sí había presentado pruebas con el fin de demostrar que «torta» constituía una denominación tradicional en el sentido del artículo 2, apartado 2, del Reglamento n.º 510/2006.

45      En particular, el recurrente había presentado ante la Sala de Recurso las siguientes pruebas:

–        Una copia de la resolución adoptada el 29 de marzo de 2012 por la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comunidad Autónoma de Extremadura por la que se denegó la solicitud de modificación de la DOP «Queso de La Serena» con el fin de incluir en dicha DOP el término «torta» Como subraya el recurrente, en dicha resolución se reconoce expresamente que el término «torta» incluido en la DOP «Torta del Casar» constituye una denominación tradicional en el sentido del artículo 2, apartado 2, del Reglamento n.º 510/2006.

–        Una copia de ocho resoluciones de la Oficina Española de Patentes y Marcas por las que se deniega el registro de marcas que contienen el término «torta» a pesar de haber sido solicitadas para designar quesos no protegidos por la DOP «Torta del Casar».

–        Una copia de la resolución de la EUIPO de 25 de enero de 2012 por la que se deniega el registro de la marca DURIUS ALL NATURAL TORTA DE DEHESA para productos lácteos no amparados por la DOP «Torta del Casar» y una copia del escrito de la EUIPO de 25 de mayo de 2012 en el que dicha Oficina se opuso de oficio al registro de la marca solicitada debido a su incompatibilidad con la DOP «Torta del Casar» en virtud del artículo 7, apartado 1, letra k), del Reglamento n.º 207/2009 [actualmente artículo 7, apartado 1, letra j), del Reglamento 2017/1001].

–        Una copia de la sentencia dictada el 27 de abril de 2011 por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid, y confirmada el 13 de septiembre de 2012 por el Tribunal Supremo, en la que se denegó el registro de la marca española TORTA CAÑAREJAL que incluía el término «torta», debido al conflicto con la DOP «Torta del Casar».

–        Una copia del Reglamento de la DOP «Torta del Casar» y de su Consejo Regulador, aprobado por la Orden de 9 de octubre de 2001 de la Consejería de Economía, Industria y Comercio de la Junta de Extremadura y ratificado mediante la Orden n.º 1144 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de 6 de mayo de 2002, que precisa que la protección de la DOP «Torta del Casar» abarca los dos términos que la componen y prohíbe, para quesos o productos lácteos distintos del queso «Torta del Casar», la utilización de términos, expresiones y signos que puedan inducir a confusión con los términos que componen la DOP «Torta del Casar».

–        Una copia de la normativa española y de la Unión aplicables a los quesos, así como la norma general del Codex Alimentarius relativa al queso, en las que el término «torta» no figura como término que designe un tipo genérico de queso.

–        Una copia del catálogo electrónico de los quesos de España del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente publicado en el Boletín Oficial del Estado; una copia de las resoluciones y órdenes publicadas en Boletín Oficial del Estado por las que se regula el premio concedido a los mejores quesos españoles en sus ediciones de 2003, 2005, 2007 a 2009, 2011 y 2013; un extracto del sitio de Internet del Gobierno francés del que se desprende que para designar de manera general este tipo de queso se utiliza la expresión «quesos de pasta blanda», y no el término «torta», que, en estos documentos, se refiere a la DOP «Torta del Casar».

46      Además, mediante escrito de 4 de mayo de 2016, el recurrente presentó igualmente ante la Sala de Recurso una copia de la sentencia dictada el 9 de marzo de 2016 por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid en la que se denegó la solicitud de registro como marca española del signo denominativo ZORITA’S KITCHEN TORTA RÚSTICA para quesos, debido al conflicto con la DOP «Torta del Casar».

47      En lo que atañe a las pruebas mencionadas en los anteriores apartados 45 y 46, procede declarar que, en el apartado 60 de la resolución impugnada, la Sala de Recurso se limitó a descartar las ocho resoluciones de la Oficina Española de Patentes y Marcas alegando que el sistema de marcas de la Unión es un sistema autónomo y no está sujeto a las decisiones de organismos nacionales. En el mismo apartado de la resolución impugnada, la Sala de Recurso consideró igualmente que la resolución de 29 de marzo de 2012 no era aplicable en el caso de autos puesto que, a su parecer, lo relevante en este caso «es si la legislación europea protege a las DOP a nivel europeo contra el uso de una marca posterior cuando la coincidencia entre estos elementos se produce en un término que sirve meramente para identificar la forma del producto y no es geográficamente relevante».

48      A pesar de haber sido debidamente invocadas por el recurrente, las demás pruebas no fueron ni examinadas, ni mencionadas siquiera, en la resolución impugnada. En efecto, esta última no contiene referencia alguna a dichas pruebas. No cabe deducir implícitamente de la resolución impugnada que la Sala de Recurso haya analizado dichas pruebas para responder a las alegaciones del recurrente sobre la calificación del término «torta» como denominación tradicional no geográfica.

49      Ahora bien, es preciso declarar que al no tomar en consideración los datos que, según la jurisprudencia, permitían efectuar el análisis detallado necesario para saber si el término «torta» que forma parte de la DOP «Torta del Casar» constituye una denominación genérica o una denominación tradicional no geográfica protegida por el artículo 13, apartado 1, del Reglamento 510/2006, y al no analizar en cuanto al fondo y de manera detallada las pruebas aportadas por el recurrente y mencionadas en los anteriores apartados 45 y 46, la Sala de Recurso no aplicó los criterios establecidos por la jurisprudencia en materia de DOP y recogidos en el artículo 3, apartado 1, del Reglamento n.º 510/2006. La Sala de Recurso hizo también caso omiso del artículo 2, apartado 2, del Reglamento n.º 510/2006, que establece expresamente que una DOP puede estar constituida igualmente por una denominación tradicional no geográfica que designe un producto agrícola o alimenticio que cumpla las condiciones mencionadas en el apartado 1 de ese mismo artículo.

50      De ello se deduce que la Sala de Recurso no podía excluir la existencia de una infracción del artículo 13, apartado 1, del Reglamento n.º 510/2006 ni, por tanto, desestimar la oposición del recurrente al registro de la marca solicitada sin haber examinado, a la luz de los principios sentados por la jurisprudencia del Tribunal en la sentencia de 12 de septiembre de 2007, GRANA BIRAGHI (T‑291/03, EU:T:2007:255), la cuestión de si el término «torta» incluido en la DOP «Torta del Casar» constituía una denominación tradicional no geográfica y no una denominación genérica en el sentido del artículo 3, apartado 1, del Reglamento n.º 510/2006. Ello resulta especialmente cierto habida cuenta de que, en contra de lo que afirmó la Sala de Recurso en el apartado 54 de la resolución impugnada, el recurrente había alegado, desde el inicio del procedimiento de oposición, que el término «torta» constituía una denominación tradicional no geográfica.

51      De cuanto antecede se desprende que la Sala de Recurso infringió el artículo 2, apartado 2, el artículo 3, apartado 1, y el artículo13, apartado 1, del Reglamento n.º 510/2006, tal y como han sido interpretados por la jurisprudencia.

52      Por consiguiente, procede acoger el primer motivo del recurso.

53      Sin embargo, el Tribunal considera oportuno analizar, a mayor abundamiento, el segundo motivo de recurso, en el que se alega que la Sala de Recurso excluyó erróneamente, y sin examinar las pruebas que se habían sometido a su apreciación, la existencia de una evocación de la DOP «Torta del Casar» en la marca solicitada.

 Sobre el segundo motivo de recurso, basado en la infracción del artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letra b), del Reglamento n.º 510/2006, puesto en relación con el artículo 8, apartado 4, del Reglamento n.º 207/2009

54      En su segundo motivo de recurso, el recurrente formula, en esencia, tres alegaciones. En la primera alegación, reprocha a la Sala de Recurso que excluyera, en la resolución impugnada, la existencia en la marca solicitada de una evocación de la DOP «Torta del Casar», en el sentido del artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letra b), del Reglamento n.º 510/2006, al tomar únicamente en consideración «los supuestos en los que se produce confusión geográfica». En la segunda alegación, el recurrente reprocha a la Sala de Recurso que al examinar, en el caso de autos, la existencia de una evocación, no tuviera en cuenta la percepción de los signos en conflicto por el público de la Unión. En la tercera alegación, recrimina a la Sala de Recurso que hiciera caso omiso de la protección conferida a las DOP por el artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letra b), del Reglamento n.º 510/2006, apartándose de las resoluciones administrativas y judiciales nacionales anteriores sometidas a su apreciación, bien sin motivación alguna, bien sobre la base de una motivación carente de fundamento.

55      La EUIPO se remite a la sabiduría del Tribunal para apreciar la existencia o no de error de Derecho en la resolución impugnada en lo que concierne a este segundo motivo.

56      En apoyo de la primera alegación del segundo motivo, el recurrente reprocha, en esencia, a la Sala de Recurso haber excluido que en la marca solicitada existiera una evocación, en el sentido del artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letra b), del Reglamento n.º 510/2006, del término «torta», basándose en una interpretación del concepto de «evocación» contraria a la sentada por la jurisprudencia. En particular, aduce que para que haya evocación el consumidor debe pensar, como imagen de referencia, en el producto que se beneficia de la DOP, y no en su lugar de fabricación, que puede existir evocación aun cuando el consumidor perciba que las expresiones en discordia se refieren a localizaciones geográficas diferentes y que la evocación de ningún modo queda limitada a los supuestos en que el elemento evocado es de carácter geográfico. Según el recurrente, el hecho de que no exista confusión geográfica no puede significar, por sí solo, que no existe infracción del derecho con arreglo al artículo 13, apartado 1, del Reglamento n.º 510/2006.

57      A este respecto, en primer lugar, basta con recordar que, en virtud del artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letra b), del Reglamento n.º 510/2006, las denominaciones registradas están protegidas contra toda usurpación, imitación o evocación, aunque se indique el origen verdadero del producto o la denominación protegida se haya traducido.

58      En segundo lugar, procede señalar que, en lo que respecta a la evocación de una DOP, el Tribunal de Justicia ha considerado que dicho término abarca un supuesto en el que el término utilizado para designar un producto incorpora una parte de una denominación protegida, de modo que, al ver el nombre del producto, el consumidor piensa, como imagen de referencia, en la mercancía que se beneficia de la denominación (sentencia de 4 de marzo de 1999, Consorzio per la tutela del formaggio Gorgonzola, C‑87/97, EU:C:1999:115, apartado 25).

59      El Tribunal de Justicia ha declarado igualmente que puede existir «evocación» aun cuando se indique el verdadero origen del producto (véase, en este sentido, la sentencia de 14 de julio de 2011, Bureau national interprofessionnel du Cognac, C‑4/10 y C‑27/10, EU:C:2011:484, apartado 59) e incluso aunque no haya riesgo alguno de confusión entre los productos de que se trata (sentencias de 4 de marzo de 1999, Consorzio per la tutela del formaggio Gorgonzola, C‑87/97, EU:C:1999:115, apartado 26, y de 26 de febrero de 2008, Comisión/Alemania, C‑132/05, EU:C:2008:117, apartado 45), ya que lo importante es, en particular, que no se cree en la mente del público una asociación de ideas en cuanto al origen del producto y que ningún operador se aproveche de manera indebida de la reputación de una indicación geográfica protegida (véase, en este sentido, la sentencia de 14 de julio de 2011, Bureau national interprofessionnel du Cognac, C‑4/10 y C‑27/10, EU:C:2011:484, apartado 46).

60      Por último, el Tribunal de Justicia ha precisado igualmente que puede haber «evocación» de una DOP incluso cuando ninguna protección de la Unión se aplique a los elementos de la denominación de referencia que recoja la terminología controvertida (sentencia de 4 de marzo de 1999, Consorzio per la tutela del formaggio Gorgonzola, C‑87/97, EU:C:1999:115, apartado 26).

61      De la jurisprudencia recordada en los anteriores apartados 58 a 60 se desprende que, para apreciar la existencia de una «evocación», en el sentido del artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letra b), del Reglamento n.º 510/2006, únicamente han de verificarse dos requisitos, a saber, que el término empleado para designar al producto considerado incorpore una parte de la denominación protegida y que «al ver el nombre del producto, el consumidor piens[e], como imagen de referencia, en la mercancía que se beneficia de la denominación». En efecto, lo que importa es la reacción presumible del consumidor ante el término utilizado para designar el producto en cuestión, siendo lo esencial que ese consumidor establezca un vínculo entre ese término y la denominación protegida (véase, en este sentido, la sentencia de 21 de enero de 2016, Viiniverla, C‑75/15, EU:C:2016:35, apartado 22).

62      De esta misma jurisprudencia se desprende igualmente que no cabe excluir la evocación por el hecho de que la parte de la denominación que se ha incorporado no designe un lugar geográfico.

63      En el caso de autos, la Sala de Recurso afirmó, en el apartado 55 de la resolución impugnada, que la eventual existencia de una «evocación» de la DOP controvertida, como la contemplada en el artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letra b), del Reglamento n.º 510/2006, venía determinada de forma esencial por el elemento denominativo geográficamente relevante, a saber, la expresión «del Casar», y no por el término «torta». En el apartado 57 de la resolución impugnada, precisó que, en el caso de autos, el elemento geográficamente relevante, a saber, «del Casar», difícilmente sería evocado en la mente del consumidor cuando éste percibiera en la marca solicitada la expresión geográficamente relevante «de La Serena». En efecto, según la Sala de Recurso, el público en este caso tiene meridianamente claro que estas expresiones se refieren a localizaciones geográficas diferentes y una no evocará la otra.

64      Ahora bien, habida cuenta de la jurisprudencia mencionada en el anterior apartado 58, es preciso declarar que, al excluir la existencia de una evocación por considerar que ésta viene determinada únicamente por el elemento denominativo geográficamente relevante, la Sala de Recurso incurrió en error de Derecho. En consecuencia, la referida Sala erró al considerar, en el apartado 58 de la resolución impugnada, que no concurrían los requisitos establecidos en la legislación de la Unión aplicable para prohibir el uso de una marca posterior, a saber, los que formula el artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letra b), del Reglamento n.º 510/2006.

65      De ello se sigue que procede estimar la primera alegación del segundo motivo.

66      Por consiguiente, del análisis del primer motivo y de la primera alegación del segundo motivo resulta que la Sala de Recurso infringió, por un lado, el artículo 2, apartado 2, y el artículo 3, apartado 1, del Reglamento n.º 510/2006, al no examinar si el término «torta» constituía una denominación tradicional no geográfica, y, por otro lado, el artículo 13, apartado 1, párrafo primero, letra b), del mismo Reglamento, al excluir que la marca solicitada evocara la DOP «Torta del casar» por la mera razón de que el término «torta» no indicaba un lugar geográfico.

67      De ello se desprende que procede anular la resolución impugnada, sin que sea necesario examinar las alegaciones segunda y tercera del segundo motivo ni los otros dos motivos de recurso invocados por el recurrente.

 Sobre las pretensiones de modificación de la resolución impugnada

68      En sus pretensiones de modificación, el recurrente solicita al Tribunal, en síntesis, que adopte la resolución que en su opinión debería haber adoptado la EUIPO, a saber, una resolución en la que se declare que concurren los requisitos de oposición.

69      A este respecto, procede señalar que la facultad de modificación reconocida al Tribunal General no tiene por efecto conferir a éste la facultad de sustituir la apreciación de la Sala de Recurso por la suya propia, ni tampoco la de proceder a una apreciación sobre la que dicha Sala todavía no se haya pronunciado. Por consiguiente, el ejercicio de la facultad de modificación debe limitarse, en principio, a las situaciones en las que el Tribunal, tras controlar la apreciación efectuada por la Sala de Recurso, está en condiciones de determinar, sobre la base de los elementos de hecho y de Derecho tal como han sido establecidos, la resolución que la Sala de Recurso tenía la obligación de adoptar (sentencia de 5 de julio de 2011, Edwin/OAMI, C‑263/09 P, EU:C:2011:452, apartado 72).

70      Pues bien, de los anteriores apartados 15 a 52 se desprende que la Sala de Recurso omitió, ilegalmente, apreciar la cuestión de si el término «torta» era una denominación tradicional no geográfica en el sentido del artículo 2, apartado 2, del Reglamento n.º 510/2006.

71      En tales circunstancias, no corresponde al Tribunal proceder a apreciar esos mismos elementos en el marco del examen de la pretensión de modificación de la resolución impugnada formulada por el recurrente.

72      Por consiguiente, procede desestimar esta pretensión.

 Costas

73      A tenor del artículo 134, apartado 1, del Reglamento de Procedimiento del Tribunal, la parte que haya visto desestimadas sus pretensiones será condenada en costas, si así lo hubiera solicitado la otra parte.

74      Como las pretensiones formuladas por la EUIPO han sido desestimadas, en la medida en que se ha anulado la resolución impugnada, procede condenarla a cargar con sus propias costas y con las costas en que haya incurrido el recurrente, conforme a lo solicitado por éste.

75      En lo que atañe a la pretensión del recurrente relativa a las costas del procedimiento ante la Sala de Recurso, corresponderá a esta última pronunciarse sobre las costas correspondientes a dicho procedimiento, a la luz de la presente sentencia [véase, en este sentido, la sentencia de 5 de diciembre de 2012, Consorzio vino Chianti Classico/OAMI — FFR (F.F.R.), T‑143/11, no publicada, EU:T:2012:645, apartado 74 y jurisprudencia citada].

En virtud de todo lo expuesto,

EL TRIBUNAL GENERAL (Sala Sexta)

decide:

1)      Anular la resolución de la Cuarta Sala de Recurso de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) de 26 de septiembre de 2016 (asunto R 2573/2014‑4).


2)      Condenar a la EUIPO a cargar con sus propias costas y con las costas en que haya incurrido el Consejo Regulador de la Denominación de Origen «Torta del Casar».

Berardis

Spielmann

Csehi

Pronunciada en audiencia pública en Luxemburgo, a 14 de diciembre de 2017.

El Secretario

 

El Presidente

E. Coulon

 

G. Berardis


*      Lengua de procedimiento: español.