• Los correctores/verificadores lingüísticos son asistentes especializados que se encargan de la corrección tipográfica y la verificación lingüística de documentos traducidos para integrar en ellos las últimas adaptaciones que permitan garantizar un alto nivel de calidad lingüística y tipográfica.

  • El oficio de jurista lingüista presenta dos facetas, la jurídica y la lingüística. Así, para poder ejercer este oficio, tan exigente como apasionante, de experto de la traducción jurídica, es necesario poseer tanto un título de Derecho como conocimientos profundos de diferentes lenguas extranjeras y de los correspondientes sistemas jurídicos. Los juristas lingüistas traducen en principio hacia su lengua materna o, en casos excepcionales, hacia la lengua de sus estudios de Derecho, que dominan a la perfección.

  • Los terminólogos de la Unidad de Proyectos y de Coordinación Terminológicos se encargan principalmente de la gestión de la terminología jurídica multilingüe. Junto con los documentalistas de la unidad, prestan también un apoyo documental al conjunto del personal de la institución; no solo a los servicios de traducción jurídica y de interpretación, que recurren frecuentemente a su trabajo, sino también a los redactores de la jurisprudencia.

  • El intérprete se encarga de transponer, en tiempo real, desde una lengua extranjera a su lengua de trabajo, los informes orales de las partes y las preguntas de los Jueces y Abogados Generales tanto en las vistas del Tribunal de Justicia y del Tribunal General como en las intervenciones y en las observaciones expresadas en otras reuniones —visitas protocolarias, el Foro de Magistrados Nacionales y vistas solemnes, por ejemplo—. El intérprete debe contar con un dominio excelente de las lenguas de trabajo, una capacidad de escucha activa y una elevada capacidad de reacción para transmitir fielmente el sentido y la intención del discurso original.

    El Tribunal de Justicia contrata a intérpretes que poseen las más elevadas calidades de competencia y de integridad, generalmente reconocidas mediante un diploma universitario del segundo ciclo y la superación de un examen de acreditación o de una oposición exigente.

  • Cada unidad lingüística de la traducción jurídica cuenta con una secretaría compuesta por un asistente de gestión y otros muchos asistentes.

  • Con el fin de asistir al personal de los servicios de traducción y de interpretación en su labor, la DGM recurre a diversas profesiones específicas integradas en equipos o unidades transversales.