Medidas de eficiencia

Los juristas lingüistas y los intérpretes cuentan con el apoyo de herramientas de ayuda al multilingüismo cada vez más perfeccionadas. Si bien la traducción automática neuronal se ha convertido en imprescindible, es necesario que se someta a controles estrictos cuando se trata de textos que producen efectos jurídicos.

Los servicios de interpretación y de traducción jurídica del Tribunal de Justicia tienen a su disposición el trabajo terminológico multilingüe realizado en colaboración con una unidad especializada que contribuye a la calidad y a la coherencia de las traducciones de las intervenciones orales. Esta unidad se encarga asimismo del pretratamiento terminológico y documental de una parte de los documentos. Las recopilaciones terminológicas y las bases de datos se enriquecen constantemente con el fin de que las soluciones encontradas puedan utilizarse de nuevo en beneficio de todos, en particular a través de IATE, la base de datos terminológica común a todas las instituciones de la Unión, que en gran parte es pública.

Para efectuar sus búsquedas jurídicas multilingües (en texto íntegro), los juristas lingüistas y los intérpretes utilizan principalmente EUR‑Lex, que ofrece un acceso público al Derecho de la Unión. Este sitio permite, en particular, consultar la legislación y la jurisprudencia en versión multilingüe. Recurren también a herramientas desarrolladas para atender las necesidades específicas del Tribunal de Justicia (por ejemplo, el motor de búsqueda en los asuntos EURêka o el sitio Internet del Tribunal de Justicia de la Unión Europea) o a recursos institucionales, como el metamotor de búsqueda lingüística Quest o el sistema de memorias de traducción Euramis.

Además de estas herramientas tradicionales, que también se aprovechan de los avances tecnológicos, algunas nuevas herramientas específicas del dominio lingüístico son actualmente imprescindibles. Se trata en particular de los editores de traducción. Trados Studio, un producto del mercado, ha sido elegido en los dos primeros contratos públicos interinstitucionales. Este entorno de trabajo presenta simultáneamente el texto de origen y el texto de destino, de forma que se muestran en paralelo las frases ya traducidas, las que deben traducirse, las que se están traduciendo o respecto de las cuales existen propuestas que proceden, bien de trabajos anteriores, bien de la traducción automática neuronal. La alineación de las versiones lingüísticas permite, tras la traducción, alimentar una base de datos interinstitucional llamada Euramis. A partir de Trados Studio, el jurista lingüista puede activar otras herramientas de ayuda a la traducción, entre las que se encuentran las herramientas terminológicas antes citadas.

La aportación de la traducción automática neuronal, resultado del aprendizaje profundo (Deep Learning) —una rama de la inteligencia artificial—, se ha incorporado al sistema de trabajo desde hace varios años. En el Tribunal de Justicia, el entorno de la traducción asistida por ordenador integra los motores neuronales eTranslation, un sistema creado y gestionado por las instituciones europeas, y DeepL Pro, una herramienta del mercado. Estos motores neuronales se entrenan mediante inmensos corpus de segmentos bilingües alineados, a partir de los cuales «aprenden». Una vez entrenados, estos motores proporcionan traducciones gracias a algoritmos que atribuyen ponderaciones sucesivas a las correspondencias detectadas, a partir de enfoques probabilistas, gramaticales, contextuales y de otro tipo.

La aportación considerable de estas herramientas y tecnologías no debe hacer olvidar que el humano, en el centro de este entorno «aumentado», es el único dotado del discernimiento necesario para validar las soluciones propuestas y de los conocimientos lingüísticos y jurídicos indispensables.

La formación profesional continua contribuye fundamentalmente al mantenimiento y a la ampliación de las competencias profesionales necesarias para ejercer las funciones propias de los diferentes oficios del multilingüismo. Esta formación forma parte de la política del servicio dirigida a garantizar un muy elevado nivel de calidad de sus prestaciones de traducción y de interpretación y se refiere fundamentalmente a los ámbitos lingüístico, jurídico y técnico.

El desarrollo de las competencias en estos ámbitos comienza desde la entrada en funciones del personal, gracias a un recorrido cuyo objetivo es que se familiarice con las herramientas y el entorno de trabajo del servicio. Continúa a lo largo de toda su carrera gracias a una inversión importante en la formación lingüística, con el fin de mantener y ampliar la cobertura lingüística de los intérpretes y de los juristas lingüistas en particular. Esta inversión tiene igualmente por finalidad enriquecer el componente jurídico de los oficios del multilingüismo a través de la organización regular de conferencias y seminarios referidos a un ámbito preciso del Derecho de la Unión o de los Derechos nacionales. Por último, siguiendo el ritmo de la evolución del entorno técnico del servicio, se ponen en marcha importantes dispositivos de formación para prestar asistencia en las migraciones informáticas o cuando se requiere utilizar nuevas herramientas de trabajo.

 

Véase también

> Multilingüismo — Volumen 1 de la obra