El futuro del multilingüismo
El multilingüismo tiene como razón de ser el servicio al ciudadano y presenta para este ventajas innegables. La relación coste-beneficio del multilingüismo en la Unión Europea es positiva, con independencia de la óptica que se adopte. El beneficio es conocido, aunque no es medible: se trata en particular de la posibilidad de dirigirse a las instituciones en su propia lengua y de acceder a toda la normativa de la Unión en esta misma lengua y del derecho a que se protejan y promuevan todas las lenguas nacionales y, por consiguiente, la cultura, los valores y las tradiciones de los Estados miembros. El coste, por su parte, puede medirse con más facilidad, pero también es objeto de controversia; debe ser controlado lo más posible sin que ello afecte a la calidad.
Los útiles de ayuda al multilingüismo, que han experimentado una progresión tecnológica importante, permiten lograr importantes incrementos de productividad y armonizar los trabajos. Por ejemplo, la traducción automática neuronal, las herramientas de edición de traducción, las herramientas de reconocimiento vocal y las posibilidades de interpretación a distancia constituyen medios que suponen una eficaz asistencia para los servicios. Los oficios no son exactamente los mismos que hace unos años y su evolución se acelera.
Los servicios lingüísticos se esfuerzan por adaptarse al cambio y a las evoluciones tecnológicas, en particular a una inteligencia artificial cada vez más presente, con el fin de sacar de ellas el máximo provecho en todo momento, sin que la calidad se vea comprometida, ya que sin ella la exigencia del multilingüismo perdería su legitimidad.
Así, tareas que en otro tiempo eran largas y fastidiosas están actualmente semiautomatizadas. De este modo, el profesional cuenta con más tiempo para dedicarse a las tareas esenciales que la máquina no puede efectuar eficazmente. Las reflexiones relativas al Derecho y a la lingüística son delicadas y requieren necesariamente un especialista. El profesional jurista lingüista o intérprete se encuentra actualmente en el centro de un entorno «aumentado», ya que tiene la tecnología a su servicio y la utiliza con prudencia y responsabilidad para garantizar la mejor calidad de las prestaciones, al mejor coste, y siempre en beneficio de los ciudadanos.
